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-¡Baka! -le gritó él, al verla a su lado. Sin embargo se percató rapidamente de que sería imposible de su parte disuadirla para que se dirigiera a la relativa seguridad que proporcionaba el auditorio. Finalmente le puso una mano al frente, de forma que se quedara detrás de él, al menos podría complacerlo en aquello, pensó.
Mas alla de los limites de la escuela se estaba llevando acabo una especie de conflicto. Un grupo armado de la SDF se enforzaba por contener a una turba. Sin embargo, habia algo extraño. la turba, acometía ciegamente contra los oficiales antimotines, en una especie de oleada de ira incontrolable y los oficiales, empezaban a renunciar a sus intentos de dispersar a la turba y se dedicaban sólo a defender sus vidas haciendo uso de cualquier fuerza de la que dispusieran, incluyendo la letal. -Dios mio -exclamó Hanekoma llevandose una mano a la boca, claramente impresionado por el espectaculo. No habia forma de que pudiera darse cuenta del hombre que se acercaba a ambos por detrás. |
No pudo sonreir cuando la llamo baka y cuando le puso la mano al frente ella solo queria tomarla, pero entendia muy bien el asunto. A ella le tocaba la retaguardia y fue sobre los hombros de el que pudo ver la escena espeluznate que se desarrollaba frente a ambos.
Un simple sonido, casi un movimiento extranio capturo su mirada periferica, le dio el justo intante que necesitaba para llamarlo pues alguien estaba detras de ellos - Hanne kun atras de ti! cuidado! |
Inmediatamente, Hanekoma se dio la vuelta. En un acto reflejo aferró a Haruka por el hombro, forzandola a estar detras de él, aun cuando diese la vuelta. Ante ellos se encontraba un hombre, vestido como si recien hubiese salido de la oficina, sin embargo, tenía una herida de bala en el estomago y su ropa estaba desgarrada en algunos puntos. Era bastante probable que hubiese estado en la turba. El hombre lanzó una rápida mirada a los dos chicos. En su rostro era obvio que estaba enloquecido por el miedo
-No es justo -dijo con una voz temblorosa -lo que va a ocurrir no es justo, no es justo que los niños deban vivir para ver lo que esta por venir, lo siento -acto seguido levantó una mano en la que llevaba un arma que hasta ahora se habia mantenido oculta por el saco. Hanekoma dio un paso atras y cubrió a Haruka con su propio cuerpo. -Tranquilo viejo -dijo, tratando de tranquilizarlo - baja el arma por favor. Chillando histericamente el hombre alzó al arma y apuntó a Hanekoma directo al pecho. Con el pulgar amartillo el revolver y cuando estuvo a punto de disparar, se escuchó un golpe seco. Detrás de él, apareció Kaoru, con el pulsó tembloroso y una piedra salpicada de sangre en su mano. -Yo... yo... no... yo -tartamudeó el chico callendo de rodillas. |
Kaoru!!! - y los ojos se le llenaron de lagrimas y su mano aferro la camisa de Hanekoma porque por un momento supo lo que era el infierno y descubrir nuevamente el cielo. - Hanne kun!.. debemos irnos.. van a matar a todos los del colegio!! Hannekun que hacemos? y su mirada danzaba entre ambos jovenes.
Kaoru sostenia la piedra en su mano y los veia como si no existieran la adrenalina corria por sus venas y el letargo del joven amable desaparecia ante el llamdo de la realidad: el estaba vivio y queria seguir estando vivo por eso volvio sus esperanzas hacia el joven de mayo edad y repitio las misma palabras que la muchacha -que hacemos ahora? senpai |
No lo sé -respondió Hanekoma, aún saboreando la cercania de la muerte. Nervioso se rascó la cabeza y ayudo a Kaoru a levantarse -Debemos advertir a las personas en el auditorio, debemos...
Entonces, del fondo de la calle, más alla de la batalla entre la SDF y la turba, se esuchó un sonido mucho mayor a cualquier otro. Un sonido, que entre los disparos, los autos, los trenes y todas las otras cosas relativamente ordinarias para un joven estudiante de japon, no parecía tener ningun sentido. ¿Era un rugido? Y con su estruendo, pareció acallar a todos los demás sonidos. Hubo unos segundos de silencio absoluto y luego, vinieron los gritos. Hanekoma agarró a Haruka y a Kaoru por los hombros y tiro de ellos. No había mas que hacer que correr, eso era lo más razonable, pero ¿Para donde? ¿Había alguna forma de escapar a aquello que estaba ocurriendo? hanekoma trató de apartar esas preguntas de su cabeza inutilmente y mientras trataba de alejarse, llevando a los dos chicos consigo, sintió un tiron en el brazo. El rostro de Kaoru palideció de pronto, algo habia visto en el cielo y no pudo hacer más que señalar. Hanekoma alzó la vista de inmediato y lo vio, y su rostro palideció tambien. Justo en el centro del cielo de mediodia, se hallaba una luna, más no la luna plateada que conocian los hombres. Una gran luna roja, cuyo brillo teñia la ciudad entera. -¿Cuando ha aparecido? -preguntó Hanekoma, sin esperar una respuesta. Luego, hubo un brillo intenso, originado en algun lugar en el centro de la ciudad y lo ultimo que los tres chicos vieron antes de sumirse en las sombras, fue la explosion que arrasaría con todo lo que alguna vez habían conocido. |
Devil Survivor: Capitulo 2
Devil Survivor: Capitulo 2
Una brisa fria soplaba a traves de las derruidas callejuelas de la ciudad. Poco a poco, Hanekoma fue abriendo sus ojos con dificultad. La luz, aunque tenue, lo lastimaba, como si hubiese dormido por un largo tiempo. Confundido, apoyó sus manos del suelo y se sentó, sin poder recordar con claridad lo que habia ocurrido. Entonces vio la ciudad, y violentamente los recuerdos regresaron. Los edificios a su alrededor no eran mas que ruinas de lo que parecia un distante pasado. La explosión había hecho estragos, sin embargo el estado de los edificios no parecia deberse solo al fuego que los había consumido. Era como si cientos de años hubiesen pasado y un viento seco y aspero hubiera erosionado el cemento hasta desnudar las vigas de acero. En donde antes había florecido una prospera ciudad ahora no quedaba más que un desierto de concreto y ceniza, aparentemente incapaz de albergar vida alguna. Hanekoma se pusó de pie con dificultad, observó su uniforme escolar y notó que se veia tan desecho como el entorno en el que se entontraba. Observó que la tela parecía quemada y envejecida, al igual que los edificios. Obviamente, su ropa había sido victima de los efectos de la explosión, pero él no. La idea produjo un profundo escalofrio en él, y prefirió desecharla, pensando que no la reportaría ningun beneficio cuestionar cosas que no podía responder. -¡Haruka! -llamó a gritos, y notó su voz perderse en el silencio absoluto que envolvia a la antes tan bulliciosa ciudad. |
Una pesadilla odiosa abrasaba la memoria de Haruka. Un hombre desconocido por una razon absurda mataba a Hanne kun y ella lo veia caer en el fondo de una obscuridad interminable mientras un dolor impensable le doblegaba el alma. Las lagrimas fluian sin control por sus mejillas y caian el el piso desolado lleno de polvo. Haruka, atrapada en el reino onirico luchaba por alcanzar a esa persona que descendia hacia la nada. Sus manos se cerraron sobre los detritus y los restos de la toalla que la cubria.
Haruka se encontraba debajo de un pedazo de pared que hacia angulo con el piso. El viento que apenas la rozaba dejaba caer sobre su cuerpo y sus cabellos una fina capa de polvo. Una voz surgida de la realidad penetro pulsante dentro de la pesadilla. - Hanne Kun! pronuncio debilmente y poco a poco su conciencia la arrastro de la pesadilla. Abriendo los ojos, la joven aspiro el polvo y tosio, luego se llevo una mano a los labios mientras el horror se hacia parte de su mente. Japon estaba destruido! Desde donde estaba ella solo podia ver ruinas y pedazos irreconocibles de lo que una vez fuera una hermosa urbe. Lentamente se levanto y fragiles partes de su traje de banio calleron al piso. La cola de caballo que le apretaba el cuello a la nuca se deshizo y su larga cabellera floto al viento. Con un brazo cubrio su pecho mientras dejaba que la realidad hiciera impacto una sola sola frase escapo por sus labios: - Hanne kun.... |
Kaoru sentia en sus labios el sabor salado de las lagrimas que descendian por sus mejillas. No era del todo capaz de comprender lo que estaba ocurriendo a su alrededor.
-¿Donde se encuentran todos? -se preguntó a si mismo debilmente y su seca garganta resintió las palabras. Por largo rato caminó sin rumbo. Reconocía bien los terrenos de la escuela. Aun gran parte de la estructura se mantenia en pie. Pero todo el verde que habia alguna vez bañado los jardines había desaparecido. Todo ahora estaba teñido de un leve matiz rojizo, otorgado por la tenue luz que proporcionaba un cielo tormentoso. Estaba a punto de gritar cuando notó una figura humana en la distancia. Al principio sintio miedo pero pronto la soledad resultó mas amenazadora que cualquier otra cosa. Tan rápido como pudo, corrió hacía aquella unica posible compañia y se sorprendió al descubrir que se trataba de Haruka. Timidamente, con la cabeza gacham el chico se quitó lo que quedaba de su camisa y lo ofreció a la chica, muy sonrojado. La suciedad en su rostro estaba marcada por los zurcos por donde habian pasado las lagrimas, sin embargo, ya no lloraba. -¡Haruka! -llamó nuevamente Hanekoma lejos de allí, sin obtener respuesta. |
Confundida, desolada, completamente presa del horror, Haruka volteo lentamente y al acerlo vio que alguien se acercaba pero eso no le interesaba. De pronto un deseo que era mas una necesidad destruyo el nudo que habia en su garganta y llamo desesperada en nombre de esa persona.
-Hanne KUUUUUN!!!!! Haneee KUUUN! Y creyo que deliraba cuando le vio alli, con el pecho descubierto, los cabello movidos por el viento, con sus mejillas marcadas por el surco de las larimas. El rostro de su Hanne Kun, el cuerpo de su Hanne Kun, los ojos de su Hanne Kun. Con mano temlorosa le toco la mejilla, aun tratando de comprobar que era real, que no se desvaneceria dejandola sola en ese infierno. - Hanne kun pronuncio suavemente... eres tu verdad? Pero la luz y la desesperacion jugaban con su mente. Era Kaoru quien estaba frente a ella y al tocarlo su mente se despejo y las llagrimas afloraron abundantes. Estaba despierta. Muy despierta. Sus rodillas le fallaron y se sento frente a Kaoru, circunscribio sus las rodillas en el marco de sus brazos meciendose lentamente, como una pequena muy vulnerable. - Kaoru, kaoru.. donde esta Hanne Kun? que vamos hacer? donde estamos? que esta pasando? donde estan los demas? Kaouru.. no desaparezcas... |
En la vulnerabilidad que Haruka le mostró, Kaoru consiguió motivo suficiente para controlar su propio miedo y desesperación.
-Acompañame... debe haber alguien más -le dijo a la chica, tratando de que su voz no se quebrara y la envolvió con la camisa como si se tratase de una manta y aunque estaba raída y sucia, fue suficiente para cubrirla. Luego, le ofreció una mano para ayudarla a levantarse. Hanekoma, mientras tanto, comenzó a caminar a traves de los terrenos de la escuela. Una idea horrible cruzó por su cabeza entonces. ¿Podría ser que fuera el unico que se hubiese salvado?. El silencio de aquel desolado lugar se convirtió en un horror peor a cualquier criatura o monstruo. -¡Haruka! -gritó hasta que su voz se desgarró dolorosamente y entonces se dejó caer de rodillas. |
Mirandole, absolutamente fragil, Haruka tomo la mano de Kaoru. Esa sensacion palpitante y viva le transmitio esperanza. LLa aferro intensamente y entonces cayo en cuenta de la camisa que la cubria y le sonrio a travez de las lagrimas.
-kaouru kun- pronucio dulcemente- gracias por estar vivo por estar conmigo. Si estamos vivos otros pueden estarlo tambien no es cierto? Hanne Kun puede estar vivo, verdad. Si vamos a llamarlo. Hanne KUN!!! empezo a llamrlo y junto a el llamo a otros companeritos de clase. |
Por un instante, Kaoru se sintió decepcionado al escucharla llamar a Hanekoma. Sin embargo, comprendía porque lo hacía. Despues de todo, el tan sólo era un chiquillo enclenque que no era capaz siquiera de defenderse a si mismo. Hanekoma era el tipo de chico que alguien como ella querría tener a su lado en aquel momento. Como había hecho tantas veces antes en la escuela, bajó la cabeza para ocultar la inseguridad en su rostro y avanzó un par de pasos detrás de ella, llamando al mismo tiempo.
-¡Hanekoma sempai! -gritaba poniendo las manos alrededor de su boca. El silencio se rompió de pronto. Hanekoma consiguió escucharlo primero como un murmullo en la distancia, luego como un susurro al oido y finalmente como lo que era. Alguien lo llamaba por su nombre y entre las voces, consiguió reconocer la de Haruka. Su corazón se llenó de gozo y de inmediato se puso de pie para correr en la dirección del llamado. Tran unos minutos, observó en la distancia las siluetas de los dos otros supervivientes. -¡Aquí! -gritó entre risas alegres y comenzó a correr hacia ellos. |
Los zapatos de Haruka se terminaron por despedazar pero ella continuo al lado de Kaoru quien tambien llamaba a Hanekoma a grandes voces. Tan solo era chiquillos, uno al lado del otro, confortandose mutuamente en medio del holocausto. Ambos quedaron en silencio al escuchar un lejano sonido que arrastraba el viento. Haruka reconoceria esa voz donde fuera!.
- Kaoru mira! no estamos solos! mira! es Hanne kun! HANNE KUUNN!!! AQUIII, nos escucho? Haruka alzo un brazo y lo movio energicamente varias veces, con el otro brazo sostuvo en su puesto la camisa que ocultaba su desnudez. Su corazon latia de prisa y una sensacion indescriptible la llenaba por dentro a medida que el otro chico se les acercaba. |
-¿Estás bien? -preguntó Hanekoma tomando a haruka por los hombros, ya con una expresión más seria en el rostro. Luego reparó en la presencia de Kaoru y le hiso un gesto de agradecimiento por haber estado allí.
-¿Qué pudo haber ocurrido? -preguntó luego. -No lo sé -respondió Kaoru -Es como si hubiera estallado una guerra -dijo luego tratando de evitar los aspectos mas extraños de la situación. Hanekoma estudió los alrededores y jugueteo con su cabello, en un gesto que repetía cada vez que estaba concentrado. -Debemos, buscar otros sobrevivientes, debemos buscar un lugar donde hayan personas -dijo luego. |
Un alivio la recorrio, sus ojos brillaron con las lagrimas que retuvo mientras colocaba sus manos sobre sus labios evitando asi que un suspiro revelador se escapara de su alma. Verlo venir asi, en medio de la desolacion, con el paisaje destruido como fondo y la luz enamarcando su figura tuvo el poder de remover la desolacion, ese sentimiento irracional de vulnerabilidad, de creerse estar al borde del fin de mundo.
Al verle a los ojos y encontrar la resolucion del sobreviviente en su mirada fue como si algo de su animo combativo regresara de nuevo. Haruka no podia ser debil, no debia ser inutil, tenia que controlarse y recordar su disciplina de artista marcial Sintio las manos de Hanekoma sobre sus hombros y las lagrimas se escaparon por sus mejillas asi que volteo la cara fijando su mirada en la de Kaoru a quien sonrio dulcemente dejandole ser testigo intimo de la verdad que la llenaba. La conversacion de ambos, la determinacion de ambos la hizo deseosa de ayudar, asi que timidamente sugirio: -tal vez... podamos ir al auditorio, a los restos de los mismos, ver si quedo registro de lo ocurrido y bueno buscar, buscar un lugar donde pasar la noche no se.. algo de comida?- y se sonrrojo al pensar en esto ultimo pues no deseaba que la creyeran glotona o insensible o que se arrepintieran de estar con ella, su voz dejo entreveer la leve vacilacion sonora de la duda. |
-Muy bien -aceptó hanekoma dandole una palmadita en la cabeza a la chica -No debemos separarnos. Iremos primero al auditorio a ver que pasó con el resto de los alumnos de la escuela, luego buscaremos algo de comer.
Dicho esto, Hanekoma se adelantó, esperando que lo siguieran. El auditorio, al igual que el resto de los edificios, no era mas que una sombra ruinosa de lo que alguna vez había sido. las ventanas estaban rotas y varias partes de la estructura habian cedido a la fuerza de la explosion. Reflexivamente, Hanekoma intentó encender la luz, dandose cuenta luego de lo tonto que debio verse al hacerlo. Luego, tras unos segundos de vacilación, se adentró en las sombras del interior. -¡Hola! - llamó, sin honestamente esperar ninguna respuesta. |
Confortada por la accion de su Hane Kun y viendo que este se adelantaba dandoles la espalda para seguir adelante, tomo un poco de tiempo para recomponerse. Su idea habia sido tomada en cuenta y eso la reafirmo asi que extendio sus manos hacia Kaoru y tomo una de el entre las suyas por un momento:
-gracias... muchas gracias kaoru- y luego lo invito - vamos? Suave, calido y rapido fue el contacto entre las manos de Kaouro y Haruka. Ella corrio para seguir a Hanekoma y al verlo entrar en ese lugar oscuro se detuvo por un momento, recordando su determinacion de no ser cobarde, haruka penetro en el recinto, llamando a sus amigos y amigas, buscando acercarse a joven que ya habia entrado. |
Kaoru no pudo evitar sonrojarse al sentir el calido contacto en su mano. Sin importar cuan breve hubiese sido, sintió que su corazon saltaba dentro de su pecho.
-¡Hai! -respondió timidamente, dejandose llevar a donde ella quisiera llevarlo. Cuando estuvieron frente al auditorio, observó como Hanekoma y Haruka se adentraban en las sombras y se quedó inmovil unos segundos en la entrada. Odiandose a si mismo por no poseer el mismo valor que ellos. Entonces hubiese querido gritarles que no entraran, pero su propia verguenza lo detuvo. Finalmente, temblando de miedo, se adentró en las sombras, embargado por un mal presentimiento. Hanekoma se escurría entre trozos caidos de la estructura. Si alguien habia sobrevivido allí adentro, probablemente estaría atrapado bajo los escombros. Pero al mismo tiempo, habia algo que no estaba bien. El suelo estaba cubierto por una gruesa capa del mismo polvo fino que habia sentido bajo sus pies desnudos afuera. Un polvo que asemejaba a la ceniza más que a la tierra. Para que una capa como esa se formase en el interior, mucho tiempo debía haber pasado. Nuevamente las preguntas comenzaron a formarse en su cabeza. Preguntas que era incapaz de responder, preguntas que lo atormentaban al punto de la locura. ¿Acaso todo aquello era una pesadilla? Parecía tan real. Poco a poco fue bajando el paso, hasta que se quedo quieto, tratando de comprender lo que estaba ocurriendo y entonces sintió a alguien que tropezaba tras él y al voltearse notó que Haruka y Kaoru ya le habian dado alcance. |
Detenida por la espalda de Hannekoma, la joven se agacho para posar un dedo en el piso y apreciar mejor mejor la naturaleza de ese polvillo fino que el viento arremolinaba por todas partes y que de alguna manera les cubria el cuerpo y se posaba sobre todos las ruinas reinantes.
A que sera esto? y levanto la mano. Tragando fuerte dejo escapar un gemido. El horror la invadio y empezo a temblar- esto esto ..esto es ceniza!!! -inmediatamente entro en un estado de shock que se reflejo en un estado de negacion y en lagrimas que empezaron a manar . Con los ojos desorbitados,respirando trabajosamente pregunto con voz entrecortada- por que hay cenizas aqui? donde estan los demas? hay mucho de este polvo en todas partes.. no te parece extranio, que es esto?? Hanne Kun, Kaouru Kun!!! - y se levanto gritando a toda voz: Sensey SawAKO!!! Komoriiii!!!! Kiotooooo!!!!!!!!!!! Alguien!! |
Kaoru se agachó para estudiar el polvo junto a Kauro y de pronto sintió algo quebrarse bajo uno de sus pies. Cuando lo alzó para ver lo que estaba abajo, notó algo que en un principio pensó era parte de los escombros, pero mientras su vista fue adaptandose a la oscuridad y la imagen se hizo más clara se dio cuenta de lo que era en verdad. Kaoru había pisado la pierna de un esqueleto que, segun parecia, habñia yacido inerte en aquel lugar por mucho tiempo.
-¡AHHHHHHHHHHHHHH! -gritó el chico retrocediento torpemente, tropezando a su paso con una de las vigas que sostenía precariamente lo que quedaba del edificio. Todo el edificio comezó al temblar amenzadoramente. Hanekoma maldijo en voz alta y tomó a Haruka y a Kaoru por los brazos y comenzó a jalarlos hacia afuera. -¡Hay que salir antes de que se venga abajo! -les gritó, con una mezcla de furia y miedo en su voz. |
Hanne KUN!!! Hanne KUN!!! son cenizas! son las cenizas de todos!! pronuncio histerica, mirando a todas partes y cuando la jalo no entendio por que lo hacia. Miro al piso confundida- alguien debe estar vivo Hanne kun! alguien debe estar alli dormido como nosotros! no podemos irnos! como podemos irnos asi? Kaoru!! yo... - intento recobrar la calma pero el horror , el asco de sentirse vestida por con los restos de tantas personas conocidas o desconocidas le revolvia el estomago asi poso una mano sobre su boca y se dejo arrastrar por hannekoma
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Apenas habian conseguido salir cuando la estructura se vino abajo como un castillo de cartas. Levantando una nube del despreciable polvo que los bañó de pies a cabeza. Donde una vez estuvo el auditorio, no quedo más que un amasijo de roca y metal.
Hanekoma observó primero que los dos chicos estuvieran bien, jadeando agotado por el esfuerzo que le habia tomado sacar a ambos del edificio. Cuando estuvo finalmente respuesto, avanzó hacia Kaoru de forma amenazadora. -Lo sien... -trató de disculparse Kaoru antes de recibir un puñetazo directo a la cara de Hanekoma. En ese momento, kaoru comprendió porque incluso Goro le temía al chico, su golpe era fuerte y preciso. Obviamente había prácticado artes marciales, como Haruka, y había sido bueno. -¡Pudiste matarnos! ¡A mi y a Haruka! -bramó Hanekoma enfurecido. -Lo siento -respondió Kaoru con voz debil -... me asusté... yo... |
Haruka volteo hacia los dos chicos poniendose en medio de ambos. Miro suplicante a Hanekoma pues sabia que tenia a Kaoru a su espalda y abrio los brazos para protegerlo. Aun veia el resto de la estructura derruida que seguia desplomandose a espaldas de Hanekoma. En ese momento entendio que los tres estaba asustados y que los tres estaban posiblemente solos.
Con dulzura, suavidad y algo de calma se le acerco mas al joven molesto, cuyos rasgos llenos de furia e incertidumbre tenian un efecto devastador sobre ella. No dejo de interponerse entre ambos. - Hanne kun, pronto sera de noche y no tenemos agua ni comida ni un refugio. Kaoru y yo estamos muy asutados. Perdonanos por favor, prometemos ser mejores, no te enojes. Tu eres nuestro sensei... por favor hanne kun- he intento posar su mano sobre la mejilla del joven, algo que jamas hubiera intentando en aquella vida que acaba de perderse esa manana en cuanto desperto para vivir esa pesadilla. |
Hanekoma evitó en todo momento los ojos de Haruka y ella no consiguió notar si lo hacía por cólera o por verguenza. Sin embargo, sus palabras consiguieron calmarlo. Tras escuchar todo lo que ella le decía, asintió con la cabeza y se dio vuelta, para luego alejarse de ellos. Aún entonces, era arisco con las demás personas. Ya a unos cuantos metros de ellos, se sentó en una roca que quedaba del viejo jardin. Allí, se dedicó a pensar en silencio.
-Lo siento mucho Haruka Chan -se disculpó Kaoru poniendose de pie tras ella y haciendole una reverencia. Lágrimas comenzaban a aflorar en sus ojos. |
Haruka le dejo partir . Con su mano habia acariciado el rostro de Hanekoma y sabia con ese intinto femenino que debia dejarlo solo un momento por eso volteo para atender a Kaoru.
Kaoru, esta bien. Todo estara bien. - poso una mano sobre su hombro- por favor comprende que esto es muy extranio. Todos nos sentimos igual y nos sabemos como reaccionar. No llores, no debemos llorar mas o dejaremos a nuestro cuerpo sin agua. Estoy segura que cuando descansemos encontraremos soluciones - y su voz se quebro- es posible que hasta encontremos a alguien... pero no le temas a Hanne kun, por favor comprendelo. Yo.. yo.. voy a ver si alguna de las maquinas de alimentos y bebidas del patio o de los pasillos tienen algo que podamos usar. Le dire a Hanne kun y bueno, no se si desees ayudarme. |
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